El vino de hoy es otro de mis vinos fetiche. Desde su
salido lo he bebido cinco veces, la primera fue por febrero del 2009. El
recuerdo que más persiste es su sabor a castañas en la boca, siendo hasta ahora
la única vez que me he encontrado ese sabor en un vino. A medida que ha pasado el tiempo y las
diferentes botellas el vino ha evolucionado muy bien en botella, perdiendo el
brío de la juventud para ganar en matices. Como bien se sabe un vino es algo
vivo, y si se puede seguir la evolución de cualquiera en la añada que sea se ve
como en sus primeros paso muestra el arrebato de las hormonas juveniles, para
pasar a una madurez en la que todo lo que nos cuenta se hace con pausa, calma
para llegar a la senectud. En esta última parte es cuando un vino no se debe
tomar.
Este vino lo tomamos con una paletilla de cordero al
horno. Una receta sencilla en la que cordero aparte nada más que intervienen
ajo sin pelar, sal, pimienta, romero y un poco de aceite. La bandeja tapada con
papel de aluminio, una temperatura media baja y unas 3-4 horas de horno. Como
me explicó el Diletante, al tapar la bandeja de esa forma el cordero no se
cocina a los 160º que estaba puesto el horno, si no que lo hace a unos 30
grados menos, haciendo que las fibras de la carne se rompan de una forma más
lenta, de ahí tanto tiempo, pero haciendo que la carne sea pura mantequilla. El
maridaje resultó perfecto. Si lo hubiésemos hecho con una de las primeras
botellas que bebimos de este Arzuaga creo que hubiesen chocado aromas y
sabores.
No sé si actualmente será fácil encontrar esta añada
ya que en el mercado están las del 2007 y 2008. Aun así está por unos 17€
Ficha: Arzuaga Crianza 2006. Tinta del país (90%)
Cabernet Sauvignon (7%) Merlot (3%).
13,8% Bodegas Arzuaga Navarro. Ribera del Duero.
Visual: Limpio, brillante. Ligero. Rubí con ribete
teja. Capa media baja.
Olfativa: Intensidad aromática alta. Cerezas en
licor. Madera, herbáceos, laurel, balsámicos, clavo y pimienta. Aroma a
castañas casi imperceptible. Bosque húmedo.
Gustativa: Entrada suave. Paso sedoso y ligero. Llena
la boca con madera muy fina, frutos rojos y negros y cacao. Post gusto medio
largo. Retro nasal a herbáceos.

5 de enero de 2012 06:43
Receta clásica, vino clásico. La referencia a las castañas me permitirá dar un fogonazo cool a los invitados. Para el menú de mañana - los que tenemos niños lo celebramos todo - tengo reservado un Roda reserva 2007 para un solomillo con foie.
7 de enero de 2012 13:52
El arte o el conocimiento de dejar descansar un vino para tomarlo en su mejor momento... a veces pura intuición, amigo Ned. Saludos.
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