Hoy
toca un vino de los que se encuentra fácilmente en los supermercados pero con
una intención que va más allá de ser el clásico vino de mesa. El viña Esmeralda
es un blanco 100% moscatel de Alejandría. Se nota el trabajo tanto en el viñedo
como en bodega. Es delicado, sutil, con una boca muy amable pero un toque
sofisticado que lo hace estar un punto por encima de los vinos blancos de
consumo masivo. Su precio, no llega a los 7€, lo convierte en una opción
atractiva. Tampoco nos llevemos a engaño, no es un vino con una intención de
convertirse en algo único y excepcional, pero eso no le resta méritos para ser
una alternativa para quién busque algo diferente, siempre pensando en quien la
compra de vino la haga en supermercados.
Es
un vino para tomar con marisco o pescado no muy elaborado.
Ficha:
Viña Esmeralda 2010. 100% Moscatel de Alejandría. (11,5%) Bodegas Torres. D.O.
Catalunya.
Visual:
Ligero. Acerado. Pajizo casi trasparente.
Olfativa:
Hollejo. Flores blancas y fruta con hueso.
Gustativa:
Fresco. Entrada ligera, con una acidez muy suave. Recuerdo a cítricos, uva y
melocotón. Retro nasal a flores. Post gusto corto.


14 de octubre de 2011 20:51
Me ha gustado mucho la entrada, sobre todo por la versatilidad que demuestras cuando en pocos días pasas del Belondré al viña Esmeralda, en el vino como en el resto de la gastronomía acertar con lo caro no tiene mérito, disfrutar con descubrimientos asequibles o reivindicar los vinos que están en nuestra memoria colectiva tiene mucho más valor.
Has ganado un nuevo seguidor.
El diletante.
undiletanteenlacocina.blogspot.com
14 de octubre de 2011 22:45
Ditelante, nada más es hacer virtud de la necesidad. Mi cartera no me permite muchos de los vinos que supongo conoces pero son para ciertos bolsillos. Eso sí, de cuando en cuando me permito algún capricho.
Gracias, y será mutuo.
17 de octubre de 2011 15:39
Siempre he pensado que este vino era muy bueno para el precio que tiene. Una vez convidé a este vino a un amigo jerezano, reacio a todo lo que no sepa al Marco. Me dijo que no le gustó, pero su señora esposa me confesó que al calor de la alcoba le dijo lo contrario, y que además, hizo su efecto.
17 de octubre de 2011 17:12
Luis, es estraño pero si me quejo algunas veces de lo poco que se aprecian los vinos del Marco en Cádiz, también he conocido gente que habla con desdén de los vinos que no son del Marco. Hace un año visité una bodega de Sanlúcar y el bodeguero hablaba de los vinos franceses de una forma que no me la creía. Como dicen por aquí, hay gente pa tó
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